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ÑU – Esperando

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Tras un fantástico disco cómo fue “Requiem”, incomprensiblemente
sin mucho éxito, se publica ahora este lanzamiento en forma de recopilatorio
de esta segunda etapa de la banda de Jose Carlos Molina.

Pero este álbum no es un recopilatorio al uso sino que se trata de
una revisión de las canciones más significativas de los discos
que Ñu ha publicado en esta “segunda época” que
comenzó en el 94 con el fantástico “La danza de las mil tierras”.
Cómo el propio Molina dice, no son necesariamente las mejores canciones
de discos cómo este, los acústicos “La taberna encantada”
y “La noche del juglar”, el incomprendido “Cuatro gatos”
del 2000 y el último y posiblemente más heavy y oscuro disco de
Ñu hasta la fecha (con permiso del “Fuego” del 83), “Requiem”.
Se trata simplemente de una revisión de sus temas preferidos remasterizados
para que la gente pueda conocer esta segunda etapa de la banda inevitablemente
menos popular (ya sabemos que el hombre es irracional por naturaleza musicalmente
hablando y sin publicidad no se llega a ningún tiempo en estos tiempos
en los que vivimos) y exitosa de la banda del juglar y flautista más
famoso de nuestro país.

Para hacer el disco más atractivo se incluyen cuatro composiciones
“nuevas” que es lo más interesante desde el punto de vista
de la novedad de este “Esperando”. Son la preciosa “Cementerio
de estrellas”, un medio tiempo con una letra muy triste y desesperanzadora
bastante significativa de la época que vive Ñu cómo
banda (“si todo lo que hago lo hago por ti, ¿porqué lo que
hice mal lo hice sin ti? (…) Si me encuentras en el tiempo y te cruzas conmigo
búscame en un cementerio de estrellas, ahí es donde vivo”);
la balada “Déjame soñar” (algo más floja) y dos
versiones nuevas de dos temas más antiguos. Se trata de la revisión
de la amarga y pegadiza “Navidad” (perteneciente a su disco en solitario
del 90, “Andando sólo”), mucho más atractiva que la
original; y la versión acústica de “Esperando”, un tema
netamente autobiográfico que se incluyó en “Cuatro Gatos”.

El recopilatorio se publica en formato doble y edición especial a modo
de DVD (cosa que no entiendo porque no son más que dos “simples”
cd´s, pero bueno, supongo que son estrategias de marketing sin más).
De “La danza de las mil tierras” (el disco que más temas aporta)
se incluyen “Animales sueltos” (uno de los mejores temas que ha grabado
Ñu), “Vampiro y amante”, “Campo Yermo”, la simpática
“Pícaro”, “Danzarina privada”, “El teatro de
la suerte” y la propia “La danza de las mil tierras” que daba
títuloal álbum. De “La taberna encantada” sólo
aparece la versión acústica y medieval de “Robin Hood”
que se incluye en este maravilloso disco. De “La noche del juglar”
se ha rescatado la pícara y maravillosa “Conjuros” (“prohibido
hacer conjuros a espaldas del poder, te quemarán por brujo, inquisición
de burros”… ¿os viene alguna idea a la cabeza al oír esta
frase?… bueno, dejémoslo que esto es música y no política).
De “Cuatro gatos” vienen el tema homónimo, “Batalla”,
“No quiero ser rey” y “Soy el hombre que escapó”.
Y de “Requiem” incomprensiblemente sólo aparece uno de los
temas más flojos del disco, “Refugiados”.

Esto, junto a los 4 temas semi inéditos y la triquiñuela de incluir
los tres temas quizás más significativos y conocidos de Ñu
a través del recopilatorio “Colección” del 2001, “No
hay ningún loco” (uf, la de momentos vividos con la banda sonora
de esta canción de fondo), la inolvidable “Tocaba correr” (lo
siento, es mi canción por excelencia) y la imprescindible “El flautista”
(“él es el flautista de los cuentos de tu infancia, matador de dragones
gigantes y conquistador de damas”.. ¿de quién hablará
esta canción?, je,je), es lo que aparece recogido en este nuevo recopilatorio
de Ñu.

Hasta aquí he comentado lo que se incluye en el disco musicalmente hablando
pero no quiero terminar sin decir que el contenido es muy bueno pero la presentación
es terriblemente pobre. La historia de Ñu es demasiado larga e
importante para que se ofrezca el recopilatorio en un formato DVD (¿no
nos habréis querido engañar para que pensemos que se incluye un
DVD de la banda con el lanzamiento?).

No hay libreto cómo tal sino sólo una foto del Molina bastante
cutre (¿no hay suficientes fotos de Jose Carlos o de la banda en los
últimos años mucho más atractivas que la que se incluye
en el “libreto”?), sin información de los músicos que
han participado en los discos, las portadas de estos, las letras de las canciones,
historia o comentarios sobre la banda o las canciones, …

Después, la portada es terriblemente cutre también, limitándose
a poner otra foto del Molina, con un par de efectos que se hacen en un minuto
con el Photoshop, … En fin, digamos que el contenido es maravilloso pero el
continente es muy triste. Estas cosas contribuyen a que la banda no termine
de levantar cabeza, sinceramente. No vale con hacer bien una parte del trabajo
y pasar completamente de la otra. El aspecto musical (elección de temas,
sonido, producción,…) está muy cuidado pero el tratamiento estético
y los complementos que deben acompañar a la música de un disco
es muy cutre y pobre.

Bueno, no le doy más vueltas al tema. Quizás falten canciones
de esta época (cómo “Cruz de hierro”, la versión
acústica de “Ella”, “Renegado”, “Mazmorras”
y sobre todo la joya de su último disco, “Hada”) y sobre el
experimento semi industrial y rarísimo con que se cierra el segundo cd
a modo de pista oculta, pero, para los que no conocen la música de esta
banda tan especial y diferente, este recopilatorio es una buena manera de iniciarse
en las andanzas del Molina. Para los demás, una delicia de disco que
te permite disfrutar de la faceta más intimista y quizás menos
heavy (depende de lo que entendamos por “heavy” en este momento porque
estos temas quizás no tengan caña y rapidez pero son pura fuerza
y sentimiento, eso esta claro) de la banda pero igualmente interesante y especial.

Quiero terminar esta crítica expresando unas breves ideas sobre Ñu
(ya que no se hace en el propio disco al que estamos haciendo referencia) que
le escribí hace tiempo al propio Jose Carlos Molina para que sepáis
“de qué va el tema”:

“Tu música era diferente, con elementos celtas, medievales pero
sobre todo con esa vena heavy que desprenden todas tus canciones (entendiendo
por heavy en este momento furia y sentimiento a partes iguales) y tu lírica
insuperable, sincera, poderosa, irrefutable; recordando, protestando y alabando
a partes iguales me engancharon y me atraparon para siempre. Y tu seña
de identidad, esa flauta que adorna tus canciones y les aporta esa vena mágica
y misteriosa que tanto nos gusta a los “Cuatro gatos” que seguimos
en el “Manicomio”.

Puede que tu carácter te pierda o te haya perdido en muchas ocasiones,
pero es lo que hay. No creo que Ñu y su leyenda hubiera existido
sin esa vena rebelde e incluso algo autoritaria de tu personalidad. De hecho,
sin esa mala leche de la que haces gala a veces, nunca hubieras conseguido llegar
a cumplir veinticinco años siendo “más fiel que cualquier
razón inspirado en tus sueños”. Es una injusticia que un
grupo de tanta calidad no haya conseguido nunca un éxito masivo a nivel
de Barón Rojo, Obús o Mago de Oz pero pensándolo fríamente
creo que ha sido algo positivo para acercarse a ese grado de leyenda que va
adquiriendo Ñu con el paso de los años. Además,
muchas de tus grandes canciones nunca hubieran sido posibles con unas grandes
ventas o unos llenos mastodónticos.

No he hecho mención todavía a uno de los elementos que más
me fascinan de ti y es posiblemente lo que hace que tus canciones desprendan
ese halo mágico que nos atrapa a todos los buenos aficionados a la música:
tu voz, ahora potente y furiosa, ahora rota y melancólica, ahora desgarrada
y rabiosa, ahora dulce y preciosa… Hay cantantes con voces maravillosas, y
posiblemente mejores que la tuya pero ninguna sabe transmitir las emociones
que se desprenden de tus textos”.

Creo que ya ha quedado suficientemente clara mi postura sobre la música
de Ñu, ¿no?. De todos modos, no quiero terminar sin hacer
mención a la pléyade de músicos que han acompañado
al Molina en toda su trayectoria y permiten que actualmente la cosa siga adelante
(con mayor o menor suerte). Gracias a todos por contribuir a crear y transmitir
la leyenda.

Lo dicho, pese a la mala suerte de la banda en la últimos años
y lo pobre que resulta la presentación de este recopilatorio, sólo
puedo decir una cosa: ¡viva el ÑU METAL!.

Hacerme caso y descubrir a esta banda y a este músico tan sincero, peculiar
y especial. No sólo de caña vive el hombre, no lo olvidéis.
Me da rabia pero me temo que hasta que la banda no desaparezca no se reconocerá
su grandeza. Vosotros os lo perdéis si no queréis descubrir la
magia, el sentimiento y los sueños en forma de canción. En fin,
os dejo que me voy a escuchar de nuevo este disco… “Hada, dime si volveré
a ver esos bosques y el amanecer o viviré noche eterna. Buscando un ideal
cómo aquel santo grial, miro a ver si lucha a mi lado alguien más”.

David Esquitino (esqui21@eresmas.com)