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HAMMERFALL – MASTERPLAN – NOSTRADAMEUS

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VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil

 

16 de Enero de 2003 Sala La Riviera, Madrid.

 

 

Para comenzar la noche, este concierto tenía un aperitivo de lujo, cómo
casi siempre hace la banda cabeza de cartel, sabe escoger con mucho tino las
bandas que les acompañarán en sus giras, por lo menos en cuanto
a España se refiere. Este año no podía ser menos y nos
ofrecieron la oportunidad de disfrutar, aunque por un corto espacio de tiempo,
porque ya sabemos lo que pasa con los conciertos en Madrid, de una de las bandas
suecas con más proyección dentro de la escena del Power-Melodic-Metal
, en lo que debería ser la presentación de su tercer trabajo “The
Third Prophecy”, NOSTRADAMEUS son un grupo correcto en el escenario,
intentaron en todo momento y en ocasiones lo consiguieron que el público
comenzara a animarse y fuera entrando en calor, hay que decir que a la banda,
le ha venido bien el cambio de batería siendo Esko Salow , el sustituto
de Jesse Lindskog, un buen instrumentista que junto a Thomas Antonsson, bajista,
soportan el peso de la música que realizan estos cinco nórdicos.
Lo dicho, un buen aperitivo, que nos sirvió para ir entrando en ambiente
y prepararnos para lo que se avecinaba.

Diego L. Pérez.

 

Tras puntuar con un 10 su álbum debut, es fácil adivinar que
un servidor Basa tenía un interés tremendo por ver a la banda
de los ex Helloween Kusch y Grapow y el bestial vocalista Lande en directo,
y disfrutar como loco con uno de los más grandes descubrimientos del
nuevo siglo; y así lo hice. Su actuación fue en mi opinión,
junto a las de SAVATAGE en el Machina, DIO en Granada y HTP en Madrid , lo mejor
de los últimos meses.

Masterplan puede ser “el grupo” que muchos exigentes melómanos
estaban buscando hace tiempo. Hacía mucho que no se unían tan
brillantes y originales ideas mezcladas con un tan elegante y poderoso directo
. Si a la calidad del grupo le sumamos que no es la banda de un guitar héroe,
se respira un gran ambiente entre los miembros y además su cantante es
uno de los más grandes de los últimos tiempos pues imagínate…Masterplan
lo han conseguido, y lo mejor es que aún tienen un largo camino por recorrer.

Jorn Lande
Roland Grapow

Gozaron de un buen sonido, lo que hizo aún más colosal su intervención.
Con un Lande serio y decidido a vencer y un Roland Grapow que fue enormemente
vitoreado nada más aparecer sobre las tablas comenzaron a abrir su caja
de Pandora particular con “Spirit Never Die” … ¡tremendo!,
qué grande es Lande, cómo canta este fuera de serie. Combina la
locura y el nervio terrible de un front man que vive plenamente cada nota y
frase en escena. Solo ver sus gestos y su semblante te das cuenta de ello; se
entrega totalmente junto a sus compinches Jan, con un bajo en forma de pez que
incluso se iluminaba con luces fluorescentes, Axel a las teclas, Uli extremadamente
potente y técnico a los tambores, y Roland feliz y comedido con su guitarra
. Este no demuestra ser un Yngwie de turno, por fortuna, ni se agobia por ocupar
el papel de protagonista, lo que influye para que la banda esté muy unida,
y suenen como una piña.

Jan S. Eckert
Jorn Lande

Los temas de su primer álbum fueron cayendo… “Enlighten Me”,
“Crystal Nights”, “Soulburn”, mientras el respetable iba
siendo cautivado plenamente por su innegable destreza, solidez y tronío.
Muchos de los fans estuvieron asombrados y con la boca abierta, saboreando unos
y sorprendidos otros cada ápice de su intervención. En el descanso
entre ellos y Hammerfall se oía un comentario unánime: “Como
canta éste tío!!”, “El Lande éste es la ostia”,
y no fue para menos.

Según fue avanzando el show las expectativas de los que ya habíamos
oído su disco quedaron repletas de satisfacción total . Grapow
se arrodilla y orgasma con su guitarra, Uli le sigue pegando a ritmo de reloj,
mientras Lande sigue demostrando sus dotes de loco, desde su manicomio particular
interior e impartiendo la ley con su inmejorable forma de cantar propia de Dioses
.

Jan S. Eckert
Roland Grapow

En “Kind Hearted Light” el espíritu Zeppeliano cobró
vida, ¡qué gran tema!. Roland gritó “Hi, Madrid”
y la banda se marcó un medley compuesto por “The Chance” (un
tema compuesto por Grapow para el disco de Helloween “Pink Bubbles go Ape”)
“Sunset Station” del repertorio de Jorn en solitario, y “Departure:
Sun Is Going Down” (de “Dark Ride”). El clamor fue general.

Jan S. Eckert

Para cerrar, llegó el demoníaco “Crawling From Hell”
donde Lande nos dejó extasiados una vez más, cantando a lo Dio,
con voz de diablo. Los coros centrales fueron presa fácil para el público
que cantó y entonó su “oh, oh, oh…” hasta que Roland
exclamó: “Que guapo estai” . Llegaron las presentaciones de
cada miembro y el final fue apoteósico con “todo Dios” aplaudiendo,
y gritando “¡¡Masterplan, Masterplan…!!.

Para cerrar me apetece decir una palabra : CONSAGRADOS .

Rafa Basa

 

 

Tras la breve descarga de Nostradaemus y el conciertazo de Masterplan
(que refrendaron en directo lo que ya nos anticiparon en disco, que son una
de las bandas que harán historia) se notaba en la sala un cierto nerviosismo
de “a ver que nos ofrecerán Hammerfall esta vez”. ¿Traerán
el castillo con puente levadizo y todo de la última vez presentando “Renegade”?,
¿llevarán un escenario diáfano y se centrarán en
ofrecernos la fuerza de una banda sólida en directo?, ¿se habrán
endiosado demasiado y nos ofrecerán su peor cara?, ¿habrá
pirotecnia, sacarán la “mascota” de sus portadas, …?. Esta
y otras preguntas flotaban en el ambiente antes de que empezara la descarga
de los suecos Hammerfall.

Todavía con la duda de la incertidumbre se apagan las luces y aparece
efectivamente el caballero de los discos de los suecos (que inevitablemente
me recordó al robot de “In rock we trust” que sacaban… y
espero que saquen Y&T en directo) con un gran martillo de guerra para indicarnos
que aquello está a punto de comenzar. Desde el centro del escenario,
Héctor (que así se llama el “bicho”), golpea el suelo
con fuerza y tras una primera explosión de pirotecnia cae el telón
y podemos ver una inmensa plataforma en el centro del escenario sobre la que
se sitúa la enorme batería (¡con seis bombos!… aunque
luego sólo toque dos, je,je) de Anders Johansson más cerca del
techo que del suelo de la sala. Debajo de la misma, una puerta de madera por
la que saldrán uno a uno los miembros de la banda tras la intro “Lord
of the arcane” de “Crimson Thunder” que Hammerfall venían
a presentar. Detrás de la plataforma se situaba un gran telón
con el fondo de la portada de su último disco y a los lados del escenario
había varias calaveras empaladas y encadenadas dando un toque bastante
lúgubre que, junto de la profusión de luces rojas que acompañaron
el show durante todo el concierto, daban un aspecto al escenario de gruta de
acceso al infierno o algo parecido. En definitiva un escenario muy efectista
que se agradece mucho en estos tiempos que corren de “telón y banda
en el escenario sin más”.

Hammerfall son una de las mejores formaciones actuales y una de las
que mejor sabe combinar los sonidos heavies de antaño en la más
clásica tradición Accept con toques más épicos al
estilo de Manowar e incluso guiños powermetaleros a ritmo de doble bombo.
Todo ello se mezclaría constantemente en el show dando lugar a momentos
de melenas al viento y puño en alto combinados con coros y “sonidos
galopantes” más propios de los últimos años, pero
no adelantemos acontecimientos y vamos por partes.

Tras la inevitable intro salen poco a poco los componentes de la banda vestidos
de cuero y tachuelas de modo algo esperpéntico a veces (lo del guitarrista
Oscar es algo excesivo cuando luego lo ves en Wacken por ejemplo en pantalón
corto y camiseta de baloncesto… pero que coño, esto es heavy metal
y, aunque sólo sea en escena, a todos nos gusta ver a los músicos
embutidos en “denim and leather” hasta las cejas, ¿o me equivoco?)
pero el vestuario y la imagen del grupo también forman parte del show
y es de agradecer que cuiden este aspecto hasta el máximo detalle. Bueno,
que me voy del tema, se abre la puerta y entre niebla aparecen primero el bajista
Magnus Rosen (al que llamaré cariñosamente el “troglodita”,
je,je), seguido de los guitarristas Stefan Elmgren y Oscar Dronjak (este es
el “serpiente” para mí) para atacar rabiosamente con “Riders
of the storm”, el tema que abre su nuevo disco. Tras esto sale Joacim Cans
(que para mi sorpresa, cantó maravillosamente bien durante todo el concierto)
para completar la formación de Hammerfall y dar comienzo al buen
concierto que durante hora y media nos ofrecieron los suecos.

Tras la caña de este tema atacan con la fantástica “Heading
the call” de su “Legacy of the kings” con el consiguiente rugido
de aprobación del público. Fue uno de los mejores temas de la
noche con un Joacim Cans (que no paraba de animar a la gente y moviéndose
de un lado a otro del escenario) pletórico y una fuerza del resto de
la banda que no dejaba indiferente a nadie. Con el siguiente tema bajaron un
poco el pistón al atacar “Stone cold” de su primer disco.

Se empezaba a vislumbrar por donde iba a ir el concierto con unos temas cañeros
impresionantes pero muchos acelerones y decelerones que cortaban el ritmo del
concierto. El comienzo fue impresionante con una rabia y una fuerza que no veía
en mucho tiempo pero Hammerfall tiene muchos temas hímnicos y
no sólo la caña tenía cabida en este concierto.
Ya con la batería en su posición normal, tocaron “Hero´s
return”, uno de los más épicos pero de los mejores temas
de su último disco y uno de los más coreados de la noche.

Tras esto, otra vez vuelta atrás con “Legacy of the kings”
y es que Hammerfall saben perfectamente, al igual que la mayoría
de la gente que estabamos allí, que sus joyas son sus dos primeros discos
y cómo tal son a los que más cancha dan en directo.
En este momento empezó a haber algún problema con las guitarras
con lo que el “troglodita” Magnus se dispuso a ofrecernos un solo
de bajo con sonidos distorsionados pese a que no fue gran cosa técnicamente,
si que fue curioso ver los sonidos que se pueden sacar de un bajo siendo un
virtuoso cómo lo es este loco bajista.

Solucionado el problema, comenzó la parte más lenta del concierto
dando cabida a los temas más suaves, épicos y menos interesantes
de la banda. De hecho, a mi modo de ver bajaron mucho el listón del concierto
que hasta entonces estaba siendo impresionante. Comenzaron esta parte con “At
the end of the rainbow” que, pese a que en disco es un tema muy interesante,
en directo se queda cómo un tema a medio tiempo que la gente canta y
corea pero que para mucho el concierto. Tras esto atacaron con “The way
of the warrior” (de su disco anterior), “Unforgiving blade” y
la balada “The glory to the brave” que, pese al uso de elementos escénicos
cómo nieve que caía en el escenario mientras la banda atacaba
este tema, fue bastante soso (mi balada de Hammerfall es “Remember
yesterday asi que este tema me dice poco) y paró mucho a la gente.

Tras un pequeño descanso tanto para público cómo banda
con un breve sólo de Stefan Elmgren (atención a su fantástico
disco en solitario, por cierto), comienza la parte más jugosa de la actuación
dejando un poco de lado sus temas épicos y atacando con sus canciones
más cañeras, conocidas y sobresalientes… Joacim, muy comunicativo
con el público toda la noche, nos pregunta a modo de broma si queríamos
que siguieran con el concierto porque nos veía un poco parados. Sigue
dialogando un poco con nosotros antes de atacar con una potentísima “Let
the hammer fall” que despertó inmediatamente a todo el mundo con
uno de sus temas estrella y de los preferidos por todo el mundo y la propia
banda cómo han reconocido en varias ocasiones. La verdad es que era admirable
ver a todo el público moviéndose al ritmo de este tema y coreando
el estribillo cómo si nos fuera la vida en ello. Todo un acierto tocar
esta canción en este momento ya que volvió a levantar el concierto
que ya no bajaría de intensidad hasta el final.

Otro pequeño parón para que los músicos se refresquen
un poco y tras esto se oye un sonido de motor con lo que casi todos sabíamos
lo que venía a continuación (aunque más de uno se pensó
que iban a tocar una versión de Judas por el tema de la moto, doy fe).
Pero no, esta noche no tocaban versiones y fue una fantástica “Renegade”
llena de feeling que, por la reacción del público, podemos intuir
que es una de las canciones favoritas del repertorio de los suecos y no creo
que falte nunca en los conciertos de Hammerfall. Tras esto vino “Steel
mets steel”, un tema lleno de rabia y fuerza que nos volvió a poner
las pilas definitivamente después del parón de mitad del concierto…
De todos modos, cómo decían mis Barón, todos sabíamos
que esto se estaba acabando o casi acabando pero nadie quería que el
heavy dejara de sonar esta noche.

Con una marcha considerable metida en el cuerpo, hubo una semipresentación
de la banda por parte de Joacim a la vez que nos explicaba lo que significaba
para ellos el tema que iban a tocar a continuación. El vocalista nos
explicó que el heavy para ellos es un sentimiento que llaman “Crimson
Thunder” y por eso compusieron ese tema y llamaron así al disco.
Y la verdad es que este tema fue posiblemente el mejor del concierto. Muy épico
e hímnico pero que tiene un feeling especial y sonó de maravilla
pese a que los problemas con ambas guitarras no terminaban de solucionarse.
A mitad del tema Joacim jugó con nosotros al “típico”
pero siempre efectivo enfrentamiento entre partes del público para ver
quien canta más fuerte y la verdad es que pese a que alargaron demasiado
esta parte de corear el estribillo (algo bastante habitual de todos modos en
los conciertos de Hammerfall) fue un gran detalle comunicativo de Joacim
que nos dejó a todos con un buen rollo considerable. No se, esta noche
me pareció un frontman excelente y me hizo cambiar por completo mi opinión
y la manía que le tenía. Cantó de maravilla (pese a que
más que un cantante heavy es un vocalista más melódico)
y animó al público sin parar durante todo el concierto, un diez
para él esta noche.

Tras “Crimson Thunder” se retiraron dejándonos a todos con
ganas de más y coreando el nombre de la banda mientras Oscar Dronjack
grababa esta reacción de la gente que supongo que tanto le gusta a las
bandas.

Para el bis nos reservaron dos de sus singles más aclamados y su tema
homónimo que puso definitivamente el broche final a un gran concierto.
Me estoy refiriendo a “Templars of steel” que abría su decepcionante
anterior disco pero que en directo suena de maravilla y la verdad es que me
gustó mucho. Y tras esto su último cañonazo, un tema que
no paró de pedir cierto sector del público durante todo el concierto
y que me temo que se va a convertir si no en su tema estrella, sí en
uno de los que bastará tocarlo en cualquier concierto para levantar a
la gente y no ver más que puños en alto y gente moviéndose
al son de este temazo comercial pero fantástico. No es otro que “Hearts
on fire”, un tema hecho para el directo que tiene una fuerza impresionante
y que, junto con “Crimson Thunder” y “Heading the call”
fueron lo mejor de la noche con diferencia. Finalmente con una acelerada “versión”
de “Hammerfall” de su primer disco se despidieron definitivamente
los suecos dejando un gran sabor de boca a casi todos los asistentes.

Me encantó el detalle final de la banda de agradecer a todo el mundo
el apoyo prestado bajando al foso a saludar a los fans y a entregar púas.
Tenía una idea de Hammerfall de una banda endiosada pero sinceramente
en este concierto me han dado una impresión completamente distinta. Quizás
sea un gesto de cara a la galería pero al menos de cara a sus fans se
portaron de maravilla y me parece de recibo reseñarlo.

En definitiva, fue un concierto muy bueno aunque con ciertos altibajos ya que
empezaron de maravilla pero quizás el concierto fue de más a menos
pese a la espléndida parte final. Cabe destacar el fantástico
trabajo (al menos en este concierto) del vocalista Joacim Cans y la actitud
superheavy y entregada del bajista Magnus Rogsen, todo un personaje pero un
excelente músico que contagia su fuerza y decisión al resto de
la banda contribuyendo a crear un gran y poderoso ambiente en el escenario.
También a Stefan Elmgren, un guitarrista más comedido y menos
efectista que el “serpiente” Oscar Dronjack, pero técnicamente
mucho mejor y que aporta a la banda ese toque de seriedad necesario para hacer
creíble la música y la actitud de la banda en escena.

Resumiendo: fantástico escenario, muy buenos músicos, poses continuas
a lo Accept moviendo las guitarras y bajo al compás de la música
(un detalle que me encanta, para que os voy a engañar), un repertorio
muy compensado (quizás algo irregular) entre sus cuatro disco aunque
eché en falta algún tema más cañero cómo
“Unchained” o mi tema favorito de los suecos, “Dragon lies bleeding”
(que, cómo me explicó sabiamente un amigo, es un tema muy exigente
vocalmente y posiblemente Joacim no pueda dar la talla en directo con esta canción)
y alguna versión de las muchas que tienen cómo “Child of
the damned” de Warlord o “We´re gonna make it” de Twisted
Sister, que hubiera dado un buen rollo considerable a todo el mundo en el concierto
(pese a que me temo que muchos de los presentes, por edad, no la conocieran
cómo pasó en la gira de Nightwish) y sobre todo el clásico
de Pretty Maids, “Back to back” que Hammerfall han hecho casi
suyo. De todos modos, hora y media y 17 temas no dan para mucho más.
Enhorabuena a Hammerfall por un excelente concierto y a ver si siguen esa línea
heavy que desprenden en directo y no se dejan llevar por el “caramelo”
de hacer música épica para atraer sólo a los chavales más
jóvenes.

Cómo le gusta decir a mi compi Cerezuela, los que no fuisteis palmasteis
y mucho. Masterplan es el futuro y Hammerfall en directo por fin
dan la talla cómo una banda consolidada. Una gran noche de heavy metal
en definitiva es lo que vivimos ayer en La Riviera madrileña.

David Esquitino

Fotos: Rafa Basa

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