Inicio Conciertos Crónica Concierto ALICE COOPER en Barcelona. La crónica y las fotos.

ALICE COOPER en Barcelona. La crónica y las fotos.

0
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
ALDEARAAN
AC/DC - Power Up
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
ALDEARAAN
AC/DC - Power Up
ALDEARAAN
AC/DC - Power Up



Untitled Document


 

Barcelona 11 de Diciembre de 2.002 Palau
Sant Jordi

Tras haber transcurrido 5 años de su anterior y única visita
a España ( Dr. Music Festival 1997 ), el veterano e incombustible ALICE
COOPER
se dejó caer por nuestra tierra, algo que muchos ya dábamos
por imposible y que después de 35 años de carrera musical se ha
hecho realidad.

Lo curioso de todo ello es que la excusa que le ha traído de gira no
es otra que la publicación de un trabajo para muchos mediocre como es
“Dragontown”, un experimento demasiado arriesgado para gustar a los
más veteranos y por otro lado demasiado sintético y poco creíble
para captar a jóvenes oyentes.

Atrás quedaron sus discos dorados de los 70 como “School’s out”,
“Billion dollar babies”, “Welcome to my nightmare” o los
más reconocidos quizás por el público heavy metalero debido
a la dureza de su sonido, los archiconocidos “Raise your fist and yell”,
“Trash” y “Hey stoopid”. Lo que actualmente nos presenta
Mr. Vincent Fournier vendría a ser un refrito de su sonido clásico
todo ello mezclado con demasiada tecnología a mi modo de ver, y que hace
que sus últimas obras “Brutal planet” o “Dragontown”
pequen de falta de autenticidad y credibilidad por parte de alguien que ya no
tiene que demostrar nada a nadie.

Pese a que su sonido y su orientación musical se prestan a infinitas
discusiones y debates, hay dos factores que nadie se atreve a poner en duda
y que siempre se han mantenido como un símbolo distintivo en la carrera
de ALICE COOPER a lo largo de los años, por un lado lo espectacular
de su puesta en escena y por otro lado los músicos que elige tanto para
el estudio como para las giras.

En lo referente a escenografía, era es y seguirá, esperemos,
por muchos años siendo el indiscutible número 1, cualquiera que
estuviera en el Palau Sant Jordi de Barcelona o bien en Madrid sabrá
a qué me refiero. Lo que ALICE COOPER nos brindó en esta
ocasión fueron sus habituales números con la guillotina, la enfermera,
la camisa de fuerza y demás aberraciones grotescas que tantas ampollas
han causado en su tan “amada” sociedad norteamericana y en el resto
del mundo a lo largo de los años. Habiéndole visto hace 5 años
en el festival Dr. Music eché en falta que sacara algún animalito,
de hecho se especuló meses atrás que en esta ocasión iba
a traerse un zoológico entero consigo incluyendo boas y panteras, pero
por motivos es de suponer económicos esto nunca llegó a suceder.

El escenario estaba decorado al milímetro cuidando cada rincón
del mismo, recreando un paisaje plenamente oriental con sus abanicos de colores,
las máscaras chinas y demás artilugios. Los pies de micro curiosamente
sostenían fotografías pornográficas al igual que los monitores
de los músicos y a cada lado del escenario se amontonaban restos humanos
de plástico tales como cabezas degolladas y extremidades amputadas a
doquier. El kit de batería estaba situado en una tarima lo suficientemente
alta como para que todos los allí presentes viéramos las buenas
maneras de Eric Singer y su enorme a la vez que espectacular instrumento. Por
otro lado estaba el teclista aposentado a la derecha de todo rodeado por un
inmenso rack de teclados que escondían su persona por completo y tras
de sí un enorme telón con serigrafías y tipografías
orientales de color rojo.

Si la escenografía ya de por sí parece espectacular no lo es
menos el elenco de músicos que siempre han rodeado a ALICE COOPER
( sobretodo en su etapa más “heavy” ) tanto en directo como
en estudio, Kip Winger, Kane Roberts, Steve Vai, Joe Satriani, Vinnie Moore,
Hugh Mcdonald, Mick Mars, Nicki Sixx, Al Pitrelli, Derek Sherinian y un sinfín
más que conforman una lista interminable. Actualmente el line-up que
acompaña a Alice en directo está compuesto por Eric Singer a la
batería ( BLACK SABBATH, GARY MOORE, KISS…), Eric Dover a
la guitarra ( cantante del proyecto SLASH’S SNAKEPIT de hace unos años
), Pete Frezzin’ a la otra guitarra ( ya giró con Alice a finales de
los 80 ), Teddy Zig-zag Andreadis a los teclados ( G’N’R ) quien por
cierto yo daba por muerto, que curioso, y un tal Carlos, completamente desconocido
para mí y que por lo visto es de Barcelona ( ¿? ).

Los encargados de abrir los shows debían ser unos tales 500 & CRAVE
pero éstos fueron sustituidos por los DOGS D’AMOUR, otra de las
muchas bandas que en los últimos tiempos han decido protagonizar un revival
del sonido y la estética de los 80, ya sabéis, pelos cardados,
colorines por todas partes…en fin, parece que el glam vuelve a pegar fuerte.
Tan solo he escuchado de ellos un single que regalaban con la metal hammer de
hace un chorro de años, lo menos 8 o 9, y he de decir que su estilo no
es el mío, de hecho lo acabé regalando a una amiga hace un tiempo.
Bien, puesto que no eran de mi total agrado y que las clases no me lo permitían,
no pude estar presente en su actuación, pero teniendo en cuenta que su
líder Tyla por lo visto vive aquí en Barcelona, ya tendremos más
ocasiones de verle tocando por estos lares.

Tras una larga espera aparece una especie de clon del propio Alice Cooper
que con un golpe de gong tras la intro anuncia la salida del auténtico
Alice para el delirio colectivo de los asistentes. Los primeros temas en sonar
pertenecen a su última etapa, “Sex death and money”, “Brutal
planet” y “Sanctuary” para atacar a continuación el primer
clásico de la noche, “I’m eighteen” de su tercer trabajo, y
que en su día fue su primer gran hit-single. Como la cosa iba de clásicos
acto seguido empiezan a sonar los acordes de “Welcome to my nightmare”
donde aparece la hija del propio Alice y nos obsequia a todos con un bonito
intento de streptease.

“Go to hell”, “Billion dollar babies”, “Feed my Frankeinstein”
( única concesión a “Hey stoopid” ), “Dead babies”…
hasta llegar a la emotiva “Steven” de su gran clásico “Welcome
to my nightmare” donde aparece la enfermera ( su hija de nuevo ) que vuelve
a despertar los aplausos de la gente bastante adormecida por cierto, y que no
acabó de mostrar su euforia hasta la segunda mitad del concierto.

Con “I love the dead” vuelve el espectáculo y como ya viene
siendo costumbre Alice ve como su linda cabezita es cruelmente decapitada y
mostrada al público ante el delirio colectivo del mismo que grita cual
coliseo romano se tratase ante las matanzas de cristianos de antaño.

Con un Alice momentáneamente imposibilitado para salir a escena, Eric
Singer toma el protagonismo ejerciendo un magnífico solo de batería
acompañado del teclista Zig-Zag a las congas. Durante este instante la
guapa enfermera coloca la cabeza del Sr. Cooper en una especie de máquina
crea-monstruos del que al poco rato sale el mismo Alice convertido en ser humano
de nuevo, vivo enterito y coleando, listo para atacar otra de sus grandes obras
maestras, el inconfundible “No more Mr. Nice guy”, canción
versionada hasta la saciedad por grupos de heavy metal.

Los temas se van sucediendo en un clima idóneo ya que al no estar el
pabellón lleno del todo, ni mucho menos, no sufrimos las altas temperaturas
propias de estos eventos, incluso por momentos un servidor tiró de chaqueta
visto el frío que en algunas zonas acaecía.

Lo siguiente en sonar fue el tema que le da nombre al que probablemente sea
el mejor trabajo de Alice Cooper hasta la fecha, “Trash” su disco
más heavy metalero junto con el “Raise your fist and yell”
y que recibió una ovación sonora a modo de contestación
y aprobación por parte del público bastante prolongada. A continuación
sonó el tema que por lo visto más ha provocado a algunos, estoy
hablando de “Lost in America” y su pertinente muestra de bandera americana.
No creo que fuera para escandalizarse tanto por varios motivos, primeramente
porque debería saberse que Alice Cooper siempre fue muy crítico
con su país de origen, sus costumbres y sus prácticas. Y segundo
de todo, ¿ Porqué la gente se alarma tanto? ¿No sacan acaso
los SEPULTURA su bandera brasileña o los CRADLE OF FILTH su bandera Inglesa?
¿ O qué decir de los grupos catalanes y vascos? Pues no entiendo
el porqué un americano no puede sacar la suya, aunque repito que éste
no es el caso de ALICE COOPER, él siempre se ha mostrado muy contestatario
y crítico con USA.

Después de esta pequeña anotación que no viene a cuento,
nos adentramos de pleno en lo que supuso la parte final del concierto con la
balada “Only women bleed”, el de sobra conocido por todos “Poison”,
probablemente el tema más coreado por la audiencia junto con sus otros
dos clásicos “Under my wheels” y “School’s out”,
y en el que Alice aprovechó para presentar y despedir a su banda. Con
el mencionado “School’s out” se sacaron a escena los tradicionales
globos que Alice se encargó de pinchar y esparcir así el confeti
que contenían por encima de toda la audiencia.

Cuando algunos ya nos preparábamos para abandonar el recinto pensando
que todo se había acabado, cual fue nuestra sorpresa al ver aparecer
de nuevo sobre el escenario a la banda en su entera totalidad, dispuesta a deleitarnos
con algunos temas más como “Elected” o “Department of
youth” con el que si que dieron por finalizada su actuación, no
sin antes aparecer en escena la enésima reencarnación de la hija
del Sr. Cooper vestida esta vez de teenager al más puro estilo Britney
Spears. Inmediatamente sonó un fragmento de uno de los abominables hits
de la Spears y Alice tras tirarla al suelo y perseguirla por medio escenario,
le rebana la cabeza de cuajo ante el griterío de los allí presentes,
que lástima que solo fuera ficción, jejeje.

Fenomenal espectáculo que se vio ensombrecido por la poca asistencia
de público que como ya viene siendo habitual llena en masa las salas
única y exclusivamente cuando vienen a tocar los de siempre, pero que
ante propuestas no tan populares y algo más arriesgadas prefiere guardarse
los ahorros y quedarse en casita lamentándose. Luego sucede que las bandas
no pasan por aquí ante el temor de los promotores que quieren evitar
a toda costa un descalabro económico, y viene cuando todo el mundo se
queja y pone el grito en el cielo.

El precio no era una excusa señores, muchísimas bandas tienen
la desfachatez y la poca vergüenza de salir a escena con un simple y mísero
telón de fondo para “deleitarnos” a todos con unos irrisorios
60 minutos de actuación, y la gente acude sin pensárselo dos veces
pagando unos pocos euros menos que lo que costaba ALICE COOPER, omitiré
nombres.
Bueno pues ustedes se lo perdieron, si un espectáculo nunca visto de
más de dos horas y media de actuación a cargo de una leyenda que
se acerca a los 60 y que se mantiene en plena forma no es suficiente como para
llamar la atención del público, apaga y vámonos.

Texto y Fotos: Javi Sodom

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.