|
J. José Jiménez nos cuenta como fue el concierto de SIRENIA + NIOBETH en Madrid. Las fotos las hizo Jorge Cárcamo...
|
Documento sin título
Sábado 19 de Septiembre de 2009 - Sala Caracol - Madrid
Interesantísima velada la que se nos presentaba el pasado sábado 19 de julio, con la oportunidad de ver a todo un estandarte del metal gótico europeo en la presentación del que, para muchos, es ya su mejor álbum hasta la fecha, "The 13th Floor". Segunda y tardía visita de unos SIRENIA que no pisaban suelo español desde el 2003, tocando precisamente en la misma sala, presentando su, por aquel entonces, debut "At Sixes and Sevens". Visita que, supongo en algo tendremos que agradecer a su vocalista Ailyn, natural de Barcelona, congregando a una audiencia que si bien no llegó al lleno absoluto, si superó los tres cuartos del aforo.
Poco a poco fuimos cogiendo posiciones, tras la infructuosa búsqueda de la zona de merchandising, que brilló por su ausencia, únicamente teniendo un improvisado están los teloneros NIOBETH una vez acabada su actuación, aprovechando para saludar, firmar y por supuesto, vender sus discos. Unos NIOBETH que se destacaron como todo un grupazo de directo, dejando impresionados a propios y extraños. Hace unos meses no pude contemplar su actuación completa en la sala Ritmo y Compás, prometiendo prestarles más atención en un futuro próximo, y he aquí que he tenido la oportunidad de descubrir a una buenísima banda, técnicos, compenetrados y a la vez transmitiendo magia sobre las tablas.
Los temas de "The Shining Harmony of Universe" iban cayendo encandilando a un personal ávido de buena música en directo: "The Whisper of Rain", "Tell Me Lord" - con unos tonos altísimos por parte de Itea que nos dejaron alucinados- la oscuridad de "Secrets", el "Aria de la Reina de la Noche" de Mozart, donde el lucimiento fue sobre todo para el multiinstrumentista Santi Tejedor, la dedicada a las víctimas de Iroshima "Kowasani Furuete" con cirio encendido en su honor y recordando momentos antes que esa misma semana su álbum salía editado en Japón o "The Awakening" arrancaron los aplausos para una banda que salió victoriosa, dejando sembrado el terreno para futuras visitas, que con ganas esperamos.
No quiero terminar sin mencionar algo que, sinceramente, no me gustó lo más mínimo. Me refiero a ciertos comentarios, de no más de dos personas aunque siempre se hacen notar, de corte machista y sexista hacia la vocalista Itea Benedicto por parte de personas que estaban entre el público. No entiendo como aún hoy, en la época en la que estamos, y en un evento cultural como es un concierto de rock, tenemos el infortunio de presenciar actos como este. Mi más sincera repulsa hacia este tipo de comentarios, incidiendo una vez más en que un artista sobre un escenario se merece todo el respeto del mundo –y al que no le guste, no sé qué es lo que hace ahí- y darle la enhorabuena a Itea por saber estar, haciendo oídos sordos y llevar adelante una magnífica actuación, tanto escénica como vocal.
Poco tiempo tuvimos que esperar para presenciar la esperada actuación del plato fuerte de la noche. Si tuviera que elegir un titular para ello, en el resaltaría la pequeña decepción que supuso, ya que presenciamos a cuatro músicos muy estáticos que básicamente se dedicaban a tocar una canción tras otra, con la consiguiente pausa entre medias para preparar los samplers correspondientes y presentar el siguiente tema de forma austera. Tampoco me convence la política de muchas bandas de este estilo gótico melódico de llevar instrumentos y partes sampleadas, refiriéndome a la ausencia de teclista y, sobre todo bajo, ya que se hacía muy extraño oír este instrumento y que no hubiera nadie tocándolo. Algunas partes de guitarra acústica también sonaban por la PA sin nadie ejecutándolas, y algún comentario oí acerca de ciertas voces, aunque es algo que yo no puedo contrastar y sobre lo que, evidentemente, no me implicaré.
Con un sonido algo confuso, aunque de forma triunfal, aparecieron con "The Path to Decay", temazo que abre "The 13th Floor" y que les hizo ser recibidos como héroes, pese a que la fuerza se fue diluyendo con "Sundown", que aunque me encante, en directo me dejó demasiado frío. Mejorando el sonido poco a poco, fueron cayendo temas de sus cuatro álbumes editados como "Euphoria", "Absent Without Leave", "The 7th Sign" o "Star-Crossed" , arrancando pasiones entre el respetable (sobre todo esta última) más que en la propia banda, que se mantenía demasiado impasible ante la entrega de su público.
Sólo Michael S. Krumins se mostraba preocupado por moverse, ofrecer espectáculo e interactuar, en parte quizás ayudado por la botella de vino que se bebió y que entre canción y canción recogía de la zona donde tenía ubicada su pedalera. Jonathan A. Pérez, pese a su posición tras el set de batería, también mostraba su alegría y ganas de agradar, frente a un Morten Veland que, sinceramente, podría haber dado más de sí. El era, de los cuatro, el que se llevó los mayores vítores, pese a su discreta actuación que básicamente consistió en hacer las guitarras rítmicas de apoyo a Michael, que es el que lleva el mayor musical en directo, y presentar la mayoría de los temas. Sobre Ailyn, decir que la española demostró que tiene un vozarrón, y cantar canta mucho. Ha sido el acople perfecto para el grupo, y probablemente la mejor vocalista de en la historia de SIRENIA, aunque su actuación se queda escénicamente en un plano demasiado discreto para lo que debería ser una voz principal, y más cuando los chicos de NIOBETH acababan de tocar dándolo todo con ese huracán llamado Itea Benedicto al frente se hizo raro ver una banda tan estática. De todas formas, en el apartado técnico, Ailyn dio el "do de pecho", llegando a todas las notas, incluso a algunas realmente difíciles y maravillándonos con su interpretación en "Led Astray" o "The Lucid Door".
Hacia el final del concierto se les veía más animados y compenetrados con su gente, algo tarde quizás, pero consiguieron arrancar vítores con dos temazos como son "Sister Nightfall" y "My Minds Eye", despidiéndose para volver con unos bises algo extraños (y es que todos esperábamos que "My Minds Eye" fuera la última" con el sencillo "The Other Side", "The Last Call" y "Lithium and a Lover". Ante la euforia del público, volvieron para un segundo bis de la mano de ""The Lucid Door", con el que se despidieron por todo lo alto, ya digo que con un tema algo extraño para acabar, habiendo tocado ya otros más míticos y con un público entregadísimo que estuvo con ellos arropándoles en todo momento, pese a que en mi opinión, la banda no estuviera a la altura de las circunstancias en todo momento.
Como decía arriba, pequeña decepción la de este concierto, pese a que SIRENIA era una de mis asignaturas pendientes en directo y uno de mis grupos favoritos en estudio desde que editaran "At Sixes and Sevens". En mi opinión, han de mejorar en aspectos tanto escénicos como musicales, ofreciendo un directo más atractivo. Entiendo perfectamente que el famoso "sirenian choir" es imposible de llevar al directo si no es con ayuda de pregrabados, pero por lo que vi y las opiniones de muchos aquella noche, tener tanta música sampleada resta credibilidad al directo en si y en algunos casos deja dudas sobre qué es lo que realmente están tocando los músicos. Una pena porque en casa siguen aportándome momentos de disfrute musical y espero que la próxima vez que tenga la suerte de verlos salga más convencido del concierto.
Texto: J. José Jiménez
Fotos: Jorge Cárcamo Yagüe
Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.
Más fotos:
NIOBETH
SIRENIA