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HELLFEST – Crónica y fotos del domingo 19 de Junio – Clisson – Francia

julio - 11 - 2011
HELLFEST

Dias 17, 18 y 19 de Junio de 2011 – Clisson – Francia

Domingo, 19. Mala hierba…

La tercera jornada se despertaría con un cielo nublado y un día que supo comportarse bien ante la amenaza de lluvia constante, incluso con sol y buen tiempo durante la mayor parte del día. Por segunda vez en el HELLFEST, ATHEIST aprovecharon de nuevo la oportunidad para demostrar que siguen siendo una leyenda en vivo de la época dorada del death metal progresivo, y que su reunión está dando frutos de altísimo nivel y voltaje como antaño. En poco más de media ahora, los de Florida, encabezados por el cantante Kelly Shaefer, el guitarrista Chris Baker y el batería Steve Flynn demostraron su buenhacer con creces. Interpretaron  dos temas de su último disco "Júpiter" ("Second To Sun" y "Live and Live Again"), grabado exactamente hace un año por las presentes fechas, aunque fueron sus clásicos los que fueron recibidos como auténticos temas de culto. El final con "Mother Man" y "Piece Of Time" fue de lo más esperado. Como siempre, 100% efectivos.

Carlos Oliver

 TSJUDER

Los noruegos TSJUDER llegaban a este HELLFEST a modo de bautizo de fuego en directo   tras su reciente refundación. Junto a 1349, de lo mejor en lo que a Black Metal se refiere de todo el festival –un género que, en esta ocasión, tampoco tuvo  una amplia representación de calidad como en anteriores ediciones-.  Con aparentemente una trayectoria a la sombra de las bandas de renombre que proliferan en su país, muchos esperaban su vuelta y así se plasmó con un elevado nivel de asistencia en la sombra de la carpa Rock Hard. Veloces y furiosos, repasaron temas de sus tres discos: ‘Kill for Satan’, ‘Demonic Possession’ y, quizás el mejor de todos hasta el momento, ‘Desert Northern Hell’-. Si alguien tenía dudas sobre la eficacia de sus propuestas, más allá de poses y pinturas de guerra, su actuación las terminó por difuminar.

Jordi Marsal

 LOADED

A la misma hora descargaba en el escenario principal Duff McKagan y sus LOADED, y la verdad es que como era al mediodía, no había aún demasiada gente y el tiempo era agradable, decidimos acercarnos a media actuación y cervecita en mano "a ver qué tal" el rubio y sus secuaces. Pero no, por mucho que haya cambiado de nuevo la guitarra por el bajo (creo que acertadamente), que no pretendan abarcar más de lo que ofrecen (punk rock sencillo y facilón) y llevar una camiseta de DOWN, me sigue pareciendo una banda más que del montón. Además, aprovecharon para presentar bastantes temas nuevos, que el público no conocía, aparte de algún "clásico", por decirlo de alguna manera, de su discografía previa en solitario como "Sick", pero lo cierto es que hasta que llegaron temas como "Attitude" de MISFITS (marcando influencias) y una guapa versión muy punkroquera del "It´s so easy" de los GUNS, la gente no se animó.

De todos modos, me gustó más su actitud que la vez anterior que le había visto, más humilde y menos estrellita (y es que un tío como Duff no puede ir como tal porque pierde toda la credibilidad y el crédito que por supuesto aún tiene… y es que haber sido el bajista de GN´R te lo otorga para toda la historia, las cosas como son). Y remató dando las gracias muy respetuosamente al público por haber aceptado tan bien el repertorio cargado de temas nuevos, deseándonos un gran día festivalero y hasta la próxima… aunque yo ya no sé si le daré una tercera oportunidad.

David Esquitino

GHOST

Los suecos GHOST se presentaban en Clisson habiendo logrado ya grandes victorias en el campo de batalla del marketing –si así podemos llamarlo- del underground metálico. Disfraces de apariencia fantasmal, identidades ocultas y rumores varios han alimentado su explosión durante el último año de la mano de un único disco que, , sin ofrecer nada nuevo en el horizonte realmente, engancha, estimula y evoca a tiempos y estilos de antaño. Su actuación en la Terrorizer Tent confirmó que, más allá de estos presuntos ganchos comerciales, la banda es capaz de desplegar un directo que conecta directamente con la fórmula melódica y a la vez profundamente oscura de su disco. Una puesta en escena realmente cuidada enmarcó un show soberbio, en el que cayeron prácticamente todos los temas -excepto un par- de su ya aclamado ‘Opus Eponymous’ y se marcaron una versión de los Beatles –’Here Comes The Sun’-. Muchos se quedaron con ganas de más tras el final de su set con ‘Ritual’. Meritorio.

Jordi Marsal

CAVALERA CONSPIRACY

CAVALERA CONSPIRACY volvieron a hacer más de lo mismo. Lo curioso es que podemos decir que ya cansan, que ya ‘huelen’, pero en directo saben volver a la gente loca, y si no, sólo hace falta ver el inmenso circle pit que llegaron a formar al final con "Roots Bloody Roots", posiblemente el momento más salvaje del HELLFEST de este año. Se les puede acusar de vivir de las viejas glorias pero presenciando esos instantes callaron bocas. "Blunt Force Trauma" es un disco que supera con creces a su precesor "Inflikted", y así temas como "Warlord" sonaron atronadores. No obstante, los hermanos Cavalera nos deleitaron con más temas de su debut. No faltaron la recurrente trilogía de temas de SEPULTURA ("Refuse/Resist", "Territory" y el citado "Roots…"), así como un guiño a NAILBOMB. Una vez más, los vástagos de Igor y Max también aparecieron en escena y mostraron sus pinitos, algo ya que empieza a ser cansino. Y como viene sucediendo últimamente, el guitarrista Marc Rizzo fue el mejor de todos.

Carlos Oliver

KYLESA

Descubrí el directo de KYLESA, tras mucha expectativa, en una anterior edición del HELLFEST y realmente me dejaron alucinados. A partir de ese año, crecieron como la espuma (era la época en que bandas como MASTODON pasaban al mainstream) a pesar de ser muchos los que les criticaron como sobrevalorados. Un año después me defraudaron en Barcelona y tenía curiosidad de ver cómo iban a estar este año de nuevo en el festival galo. Comenzaron fuerte con "Don’t Look Back", un tema alternativo de su más reciente disco muy en la onda PIXIES que les está dando buenos reconocimientos. Posteriormente fueron intercalando cortes nuevos con otros del anterior "Static Tensions". Sin rozar la perfección, el grupo sonó muy compacto gracias al hecho de tocar con dos baterías. A las voces y compartiendo también las seis cuerdas, de nuevo Phillip Cope destacó muy por encima de Laura Pleasants (aunque no cantó tan desastrosamente mal como cuando vinieron a nuestro país, la voz de la fémina dejo bastante que desear).

El concierto, que iba tomando tintes más relajados,  se incitó un poco con la roquera "Bottom Line" y no fue hasta el final que se animó ya completamente con "Scapegoat" y "Hollow Severer", dos clásicos del grupo de la época inicial y la más actual que no suelen faltar en su repertorio. Les pasó como a muchos grupos en los festivales, que cuando llegaban al punto álgido tenía que recoger los bártulos, es lo malo que tienen los horarios reducidos y los eventos donde actúan a diario una decena de bandas por escenario. Algo que también afecta a la audiencia más abierta de estilos que puede empalmar un concierto de rock clásico con otro de metal extremo sin pausa ni tiempo de reacción previo.

Carlos Oliver

ANATHEMA

Quizás fueran uno de los grupos que más se alejan del perfil más recurrente del HELLFEST (o al menos, en sus inicios), pero ANATHEMA ofrecieron ante un público muy fiel un concierto corto pero memorable, basado en gran parte en "We’re Here Because We’re Here". La banda liderada por los hermanos Cavanagh demostró su exquisitez y temas como "Dreaming Light" o "A Natural Disaster" (genial interpretación vocal) pusieron a más de uno los pelos como escarpias. Y es que en un festival donde predomina la tralla, se agradece también estos momentos que rozan el misticismo, pura poesía sonora. "Closer" y "Fragile Dreams" recompensaron los oídos de los fans más antiguos de la banda. Por cierto, contaron con colaboración femenina vocal en algunos temas.

Carlos Oliver

MR.BIG

MR.BIG es uno de esos grupos que no fallan en directo. La maestría de todos sus componentes es ya garantía de calidad y elegancia elevada a la máxima potencia. Además, éramos muchos los que teníamos todavía clavadas en la retina las magnas y mastodónticas actuaciones que realizaron hace poco en nuestro país. Esta vez disponían de poco tiempo pero demostraron que estas superbandas también dan mucho juego en los festivales y saben animar bien el cotarro. El espectáculo empezó rápido, con "Daddy Brother, Lover, Little Boy" y ese juego de Gilbert y Sheehan con las taladradoras. Con la fantástica "Green-Tinted Sixties Mind" se metieron el público al bolsillo, para posteriormente atacar con temas más recientes, donde Eric Martin demostró que es tan bueno cantando que da igual que esté mascando chicle al mismo tiempo.

Se marcaron una buena versión del "Shy Boy" de David Lee Roth y no faltaron los duelos de solo con improvisaciones varias del tándem Sheenan-Gilbert. "Colorado Bulldog" y "Addicted To That Rush" elevaron el show hasta su máxima y superlativa excentricidad instrumental y como colofón final, la recurrente "Baba O’Riley" de los WHO, otro pequeño homenaje de maestros a maestros como único bis inesperado. Y sí, fue concierto sin baladas, puro rock n´roll y diversión acelerada sobre el escenario.

Carlos Oliver

MORGOTH

El elenco de reuniones históricas que el festival anunció para este 2011 tuvo también uno de sus puntos álgidos con la vuelta de los alemanes MORGOTH sobre los escenarios. Una banda que sacó un par de EP´s y un buen disco de old school Death Metal antes de perderse por derroteros comerciales que, finalmente, la llevaron a su disolución. Con el vigésimo aniversario de la publicación de su esencial ‘Cursed’, los teutones han vuelto a las tablas en su versión más extrema para deleite de muchos de sus seguidores que nunca tuvieron la oportunidad de verlos. Para la ocasión, la banda elaboró un setlist basado, precisamente, en ‘Cursed’ así como los anteriormente citados eps ‘The Eternal Fall’ y ‘Ressurrection Absurd’. Su Death Metal a medio tiempo y de corte contundente dejó un buen sabor de boca a los amantes de la brutalidad añeja. Sonaron temas clásicos de la banda como ‘Body Count’, ‘Exit to Tempation’ o  ‘White Gallery’, sin concesiones a los muermos posteriores.  Otra reunión a seguir, ciertamente.

Jordi Marsal

DORO

Pese a que quizás la hora, o mejor dicho el lugar en el cartel, no era el mejor para disfrutar del concierto de DORO (sobre todo porque mucha gente estaba ya cogiendo sitio para ver a JUDAS PRIEST en una buena posición), lo cierto es que una vez más la tigresa de Dusseldörf y su banda nos volvieron a ofrecer una gran lección de cómo hacer heavy metal clásico en directo. De hecho, no se cansó la propia Doro de proclamar a los cuatro vientos que ellos hacen heavy metal old school, y por si quedaba alguna duda, el 90% del set fueron temas de WARLOCK, algo que no me esperaba y que me hizo disfrutar aún más del breve show. Además, ella encantada de ser "telonera" de JUDAS PRIEST, a los que admira profundamente, como recordó varias veces desde el escenario (y sí, volvió a comentar lo importante que fue para ella la gira compartieron en el 86, que de hecho fue la primera vez que vino a España).

Comentar también que en este caso no le acompañaba su guitarrista habitual Joe Taylor, ni tampoco estaba Oliver Palotai (que otras veces ha hecho funciones de guitarra rítmico y teclista de directo), aunque la base de la banda se mantiene desde hace muchísimos años con los grandes Nick Douglas al bajo y coros Johnny Dee a la batería. Aunque obviamente manda Doro, que no paró de sonreír, hacer headbanging, macarrear como es habitual en ella y de demostrarnos una y otra vez la pasión que sigue sintiendo al tocar encima de un escenario para su gente. Se la quiere y se hace querer, y aunque ya no tiene la voz suprema de antaño, en directo siempre triunfa. Como decía al principio, menos dos temas del último disco, "Running with the devil" y "Night of the warlock", además de su himno "Burn it up", el resto del show fue 100% old metal, es decir, todo WARLOCK: "Earthshaker rock", "I rule the ruins", "Metal racer" (descoyunta cuellos donde las haya), "True as steel", Hellbound", "Burning the witches"… Nada más y nada menos, ¡impresionante!

Y no se olvidó de hacernos un guiño a todos los presentes diciendo entre risas que "es una de las pocas baladas que sonarán en el festival pero es un tema muy especial, ¡Für Ïmmer!" (que la tocaron a dos teclados, por cierto), además de cerrar con la esperada "All we are", típìca ya pero que cantó hasta el apuntador. Gran concierto, como siempre, y me quedo con una pancarta que enfocaron desde las primeras filas para resumir el concierto: "Doro, MILF power!"

David Esquitino

JUDAS PRIEST

Y seguíamos soñando despiertos el domingo por la tarde, y es que si años atrás alguien me dice que voy a ver en un mismos día a MR BIG, DORO, JUDAS y OZZY, me hubiera reído incrédulo. Pues bien, ahora era el momento de JUDAS, uno de los conciertos obviamente más esperados del festival y lo cierto es que cumplieron mucho mejor de lo esperado. Es más, lo hicieron muy bien y aunque lógicamente no pudieron hacer el set completo que, en teoría, sí veremos en España, nos dejaron un sabor de boca excelente en la hora y veinte de que dispusieron. Por cierto, rarísimo verles salir de día (posiblemente sea la primera vez de las muchas que les he visto que lo hacían a plena luz del día, o al menos "atardeciendo"), pero lo cierto es que una vez que salieron al escenario se quitaban todas las tonterías y sólo se podía disfrutar, disfrutar y disfrutar.

Sobre las dudas que todos teníamos, sentencio muy rápido: Richard Faulkner muy bien, no es KK, por supuesto, pero han sido listos y han cogido un tipo con su misma imagen y rollo, y que encima toca muy bien y tiene desparpajo. Así que bueno, sin por supuesto ni siquiera pensar que no se echa de menos al señor Downing, lo cierto es que el nuevo guitarrista se ganó su puesto con creces (y de hecho mostró una buena relación con Glen Tipton, acercándose juntos a la pasarela, compartiendo sólos…). Y lo más importante, Halford… bien. Es decir, ya sabemos en qué año estamos y que obviamente al Halford de los gritos escalofriantes nunca volverá, pero el actual tiene toda la experiencia del mundo y, aunque sufre más de la cuenta, saca adelante con maestría y pundonor la mayoría de los temas. Eso sí, para bastante entre tema y tema, no llega a algunos agudos clave (y es una pena pero es lo que hay, y prefiero esto a que se desgañite un par de veces y luego no cante un pimiento el resto del set) y cada vez regula mucho más la voz que le queda, pero ya digo que visto que me esperaba un estado vocal mucho peor, lo cierto es que salió airoso del trance bastante mejor de lo esperado… menos en "Painkiller" (y eso que musicalmente sonó como un cañón), vale, pero eso es pedirle demasiado.

Del show en sí, espectacular escenario, con múltiples telones correderos, cadenas, plataformas, pirotecnia, lenguas de fuego… y luego los propios JUDAS jugando a ser los "metal gods" en directo: acercándose en todo momento Rob, Glen y Richard al público por la pasarela, haciendo todas las poses del mundo, Halford mostrando un gran fondo de armario (cambiándose de chupa casi en cada tema)… y luego sonando muy, muy rotundos, con los temas a su tempo (algo que ya dije que no pasó ni de lejos con SCORPIONS) y a un volúmen y sonoridad digna de su leyenda. Y personalmente me encantó el set list, algo recortado como digo del general del "Epitaph tour", pero genial tanto en los cortes imprescindibles como "Breaking the law," Metal Gods", "You´ve got another thing coming" (que fue la última como divertido fin de fiesta como en sus mejores tiempos), "Hell bent for leather" (moto en ristre y Halford más chulesco que nunca para abrir el bis)… además de grandes sorpresas como "Rapid fire" (con la que comienzan"), "Never satisfied" (que no sé si la habían llegado a tocar en directo), "Starbreaker", "Judas is rising" (sonando muy, muy bien en directo) o los tres temas que me hicieron tocar el cielo como son "Nightcrawler" (espectacular), "Beyond the realms of death" (majestuoso) o "Blood red skies" (con los pelos como escarpias, ¡uff!).

En definitiva, muy buena impresión y me gustaron más de lo esperado a estas alturas. Si encima hubiera sido de noche, con la gente más entregada (es Francia, es lo que hay), y esos 4 o 5 temas extras en el set list, hubiera sido casi perfecto… ¡Ah, no!, que eso será en España en pocos días, jeje. No, en serio, muy bien y un concierto totalmente digno para los tiempos que corren.

David Esquitino

OZZY OSBOURNE

Tras el gran concierto de THERION (grandilocuente a más no poder, con cuatro cantantes sobre el escenario y demás), era el momento del plato fuerte del día, si es que no habíamos tenido suficiente con JUDAS. Y tengo que decir que tras el malísimo concierto que habíamos visto de OZZY OSBOURNE en Zaragoza hace un par de años, no sabía muy bien qué pensar, aunque habíamos oído buenas críticas del estado de forma del "madman" en esta gira. Pues bien, lo cierto es que se salió, cumpliendo con todas las expectativas y dando un conciertazo de tomo y lomo. Además, Ozzy sigue siendo ese niño grande, melenudo y gamberro (aunque seguro que a los fotógrafos y primeras filas no les hizo ninguna gracia la lluvia de espuma  con la que les regó el tío en el segundo tema) que a día de hoy es totalmente Jekyll y Mr Hyde. Es que realmente asusta verle andar totalmente encorvado y gagá total pero que de repente en su parcela de leyenda del rock, cantante de heavy metal y príncipe de las tinieblas se transforma y se convierte en ese gran frontman único, con todo el carisma y magnetismo del mundo. Y le ves con una sonrisa perenne, alentándonos a gritar más alto y volvernos "fuckin´crazy" constantemente, correteando por el escenario, jugando con nosotros y sus músicos, y cantando razonablemente bien, mucho mejor de lo que te esperarías cuando le oyes hablar, ves algún video suyo y demás.

Y se la suda a estas alturas llevar el escenario más minimalista y sobrio del festival, con "cuatro" Marshalls, como quién dice, su "círculo de monitores" (que me imagino que acordarse de las letras sin teleprompter a estas alturas es jodido), su traje negro de andar por casa y poco más, que él mismo y la banda se bastan y se sobran para volvernos locos durante la hora y media de concierto (que encima sonó de lujo). Además, pese a lo que se pueda pensar, de tonto no tiene un pelo, y sabe que para triunfar tiene que tirar de clásicos, y así, el show en HELLFEST se compuso de temas de "No more tears" para atrás, incluso con 4 imprescindibles himnos de SABBATH para redondear un set totalmente ganador.

Es más, incluso tiró de algunas sorpresas para que a los viejos fans se nos salten las lagrimillas en "Shoot in the dark" o "Crazy train" (que esta vez sí cayó y fue gloriosa, con Ozzy incluso metiendo la cabeza en uno de sus míticos cubos de agua… que luego nos tiró, claro, jeje). El resto, comenzando a saco con "I don´t know" (tras la épica intro del Carmina Burana y la premonitoria frase de Ozzy de "let the madness begin!") y repasando grandes éxitos de la categoría de "Mr Crowley" (el sólo del rock duro por excelencia), "Road to nowhere" (preciosa, aunque aquí la voz se resintió un poco), "I don´t wanna change the world", "Bark at the moon" (el riff entre riffs… ¡grande Gus G ejecutándolo perfecto!) o "Suicide solution". Y de SABBATH, "Iron Man", "War pigs", "Fairies wear boots" (que no muchos esperábamos) y por supuesto "Paranoid" para rematar y como regalo por habernos mostrado "extra fuckin´crazies tonite", jeje).

Por cierto, no se me olvida hablar de la banda, espectacular, empezando por un Gus G. que es mucho, mucho más guitarrista de OZZY OSBOURNE de lo que lo estaba siendo Zakk Wylde en los últimos años (así que por mi parte veredicto obvio: cambio acertadísimo). Preciso, técnico pero con ese punto de feeling y locura tocando que hace de un guitarrista alguien especial (de hecho, Ozzy le presentó diciendo que había trabajado con los mejores guitarristas del mundo: Tony Iommi, Randy Rhoads, Jake E. Lee, Zakk Wylde… y ahora Gus G, que no es poco piropo). Además, la base rítmica es brutal, con un Blasko que lleva ya muchos años tocando el bajo para el "madman", y un Tommy Clufetos, descamisado, con pañuelo hippie en la cabeza y la larga melena recogida en dos trenzas pero que que es de los mejores baterías que he visto en directo (¡pedazo de sólo que se marcó!). Y finalmente está Adam Wakeman, hijo del legendario Rick ídem, que es un crack, y que además no se corta un pelo en coger la rítmica para darle más empaque a los temas de BLACK SABBATH.

En definitiva, grata sorpresa y uno de los conciertazos rotundos del festival… Es que al final se cumple queremos o no el tópico de que los viejos roqueros nunca mueren, y Ozzy nos enterrará a todos, tiempo al tiempo…

David Esquitino

 OPETH

Tras el memorable concierto de Ozzy, OPETH tenían la ardua faena de cerrar los escenarios grandes de esta edición del HELLFEST ante una audiencia escasa (eran pasadas la 1 de la madrugada, tras tres días de festival y además muchos franceses tenían que trabajar al día siguiente a saber a cuántos kilómetros de Clisson). No obstante, los que nos quedamos pudimos deleitarnos con una buena actuación de los suecos, con algunos altibajos, pero como siempre de sorprendente ejecución. Empezar fuerte con "The Grand Conjuration" seguro que hizo a más de uno repensárselo y quedarse un rato más. No obstante, la excesivamente tranquila para el momento "Face Of Melinda" sí que hizo a más de uno entrar en sueño tras el descanso acumulado.

Debo de ser uno de los pocos a quienes les hace gracia los discursos bromistas y arrogantes del Sr. Åkerfeldt, aunque a veces se pase de listillo, como cuando agradeció el buen concierto del grupo que les teloneaba esa noche (…OZZY). "The Lotus Eater" de nuevo nos despertó de golpe, y de nuevo a la tranquilidad más psicodélica con "In My Time Of Need". "Master’s Aprendices" fue una agradable sorpresa. Con tanto tema largo y ya entrada las 2 de la noche, "The Drapery Falls" sonó de fábula, mientras que a ritmo de "Hex Omega" nos despedíamos de un nuevo HELLFEST sobre el que cabe debatir muchas cosas de cara al futuro.

Será un tópico recurrido, pero la expedición que este año hemos estado allí nos quedamos convencidos de que el 2011 marcará un antes o después en el festival francés de metal por excelencia (o así debería ser).

Carlos Oliver

Epílogo: Quo vadis, HELLFEST? (reprise)

Instalado desde hace años en la dinámica del crecimiento per se, el HELLFEST continúa persiguiendo sin descanso la estela de Wacken, quizás con la esperanza de competir algún día, no sabemos ya si en número de espectadores, pero sí en términos de relevancia con el longevo y desproporcionado festival alemán. El camino tomado parece ya de difícil retorno: la primigenia base de un cartel que alternaba el metal extremo con el hardcore mutó ya hace tiempo en busca de nuevos públicos y una mayor capacidad de atracción. "Somos el festival francés más internacional", repiten orgullosos los organizadores, sin caer en la cuenta, muchas veces, que esto no les exime de abrir puentes de comunicación con el resto del mundo más allá de su aversión a utilizar otra lengua que no sea la suya –algo muy común, por lo que parece, por aquellos lares-.

Aunque sólo sea por unos pocos centenares de metros, el festival abandona el año que viene el que ha sido su emplazamiento habitual y se traslada a la que hasta ahora era la zona de acampada, sin mover su base de la localidad de Clisson, donde todo el mundo -desde el ayuntamiento, los vecinos y los comerciantes- parece encantado de acoger un evento de semejante envergadura, por lo menos una vez al año. La idea, según confiesan reiteradamente desde la organización, pasa por montar un festival para 30.000 asistentes –diarios, ehem-, "no muy grande ni muy pequeño: este número de gente nos garantiza una buena financiación, buenas bandas, buenas animaciones y buenos recursos técnicos", según Jeff Mallet, miembro del staff del HELLFEST.

Queda por ver, sin embargo, si la organización va a abrir esta vez los ojos y poner remedio a algunos aspectos problemáticos que ya hemos apuntado someramente en nuestras crónicas anuales. Disponer de un cartel de infarto, con primeras espadas mundiales no garantiza un festival de calidad, cuando los conciertos se suceden por espacios de tiempo muy limitados, especialmente, en el caso de las bandas underground, frecuentemente más interesantes. Y aunque evitar las odiosas coincidencias puede llegar a convertirse en un ejercicio digno de los mejores especialistas en sudoku ante una cantidad de propuestas tan ingente, a muchos les debió doler, por ejemplo y entre otros, tener que escoger entre CORONER o TRIPTYKON (o CRADLE OF FILTH) la noche del sábado. "No creemos que la calidad de los conciertos se resiente por el número de shows", reitera Mallet. "Debo admitir que puede ser molesto para alguien abierto de miras,  pero queremos proponer un amplia elección de bandas. Esto no va a cambiar, al contrario, lo podréis ver pronto", añade.

De momento, y de cara a la próxima edición, la organización todavía no ha hecho circular ningún nombre futurible o posible reunión con el ánimo de caldear las expectativas para el año próximo. Quizás, después de unos últimos años exitosos en lo que a público se refiere, con el anunciado lleno total de este año semanas antes del evento y con mil abonos ya vendidos para 2012 –según anunció la propia organización-, las perspectivas, el festival ve afianzadas sus expectativas para el futuro, lejos de aquella edición de 2007 cuando la lluvia y la falta de pericia estuvieron a punto de llevarse por delante el HELLFEST. Quizás por ello, también, el asunto de los ataques  ultracatólicos haya trascendido más bien poco este año, salvo con el homenaje al desaparecido diputado socialista, Patrick Roy, defensor a ultranza de la causa del festival hasta en la Asamblea Nacional –el congreso francés, para entendernos-.

Sería interesante, sin embargo, extraer las conclusiones pertinentes desde la propia experiencia, más allá de la benevolencia del clima y de la paciencia del público, cuyo número requiere ya, desde hacer varios años, una ampliación que, por lo menos, y ante las expectativas de crecimiento, permita al menos ganar un poco de comodidad. Un cartel tan intenso en un contexto de aglomeración como el actual contribuye decisivamente a llevar al personal hasta la extenuación, cuando quizás una distribución algo más amable y humana relajaría un poco algunos momentos de agobio infernal que, año tras año, se extiende por todo el recinto.

Otro tanto sucede con el trabajo de la prensa, cada vez más limitada en su radio de acción, especialmente, en lo que a los fotógrafos se refiere. Listas exclusivas, colas interminables y arbitrariedades varias se multiplican a la hora de disparar fotos, particularmente en los grandes shows. ¿Qué sentido tiene filtrar a los profesionales en el acceso, haciéndoles mostrar su equipo, cuando muchos de ellos volvieron a quedarse en el dique seco en algunos de los conciertos más relevantes? Aunque no resista comparación de motivos reales, diríamos que la "indignación" fue subiendo de tono regularmente durante los tres días entre algunos compañeros.

"Quo vadis, HELLFEST?", seguimos preguntándonos muchos tras prácticamente no perdernos ni una sola edición–incluso desde su predecesor Fury Fest,  en el circuito de Le Mans-. En su comunicado final, la organización promete un "replanteamiento" y una "nueva cara" para el festival que va a sorprender a sus incondicionales. Esperemos que la operación no vaya a quedarse en un mero montaje cosmético para volver a disimular lo que se intuye como una venda de su verdadera alma al diablo, cual otro Fausto, en su búsqueda de una efímera y engañosa promesa de eternidad. Lo seguiremos con atención.

Jordi Marsal

Fotos: Carlos Oliver y Eric Bagnaro – Ozirith.com

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GRAVE

THERION

 

 

 

 

 

 

 





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2 Comentarios

  1. Sr_Pedo dice:

    No paro de leer que Ozzy estuvo genial. y tal… yo cometí la locura de perdermelo, para irme a ver a Hawkwind, que para mi gusto fué una putísima mierda de concierto. Un escenario que se les quedó enano; grupo apático y soso hasta lo soporífero; sonido horrendo; retrasos considerables; problemas técnicos que le impidieron usar las pantallas durante la mayor parte del concierto (y que encima tapaban muchos focos, consiguiendo una iluminación del todo deficiente)… Supongo que no siempre se puede acertar en estas decisiones.

  2. aguelo dice:

    y llego el ultimo dia, cavalera conspiracy,estuvo bien han vuelto un poco a las raices de sepultura.
    la diosa doro,toda una institucion no decepciona nunca, muy bien.
    judas priest, me gustaron mucho, ya que tocaron canciones que no habia escuchado nunca, y mira que los e visto veces, muy buenos.
    therion,me encantan las otras veces que los visto pero esta vez no,esta formacion no me llena, par mi canta mucho mejor matt leven el anterior cantante que este.
    y del dios ozzy, estuvo mejor que la vez de zaragoza,esta muy cascado pero se mantiene mas o menos bien, mejor de lo que me esperaba.
    kyuss live,fue una sorpresa para mi, ya que no me gusta el stoner pero me gustaron bastante.
    lo mejor del dia para mi fue, los judas y kyuss, que sorprendieron.

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